14 septiembre 2006

El Papa, libre de pecado

Un libro encargado por la diócesis de Múnich confirma que Ratzinger ingresópor obligación en las Juventudes Hitlerianas

El Papa y su hermano Georg Ratzinger rezan frente a la tumba de sus padres ayer en Traunstein. (REUTERS) Volker Laube está convencido de que las dudas, las hipótesis más o menos maliciosas sobre las circunstancias que rodearon la inscripción de Joseph Ratzinger en las Juventudes Hitlerianas, en 1941, han quedado enterradas con el trabajo que acaba de concluir. Este joven historiador y bibliotecario de la administración diocesana de Múnich-Freising es autor del libro El seminario de San Michael de Traunstein y su archivo, bajo cuyo aséptico título se esconden los datos históricos que demuestran la veracidad de las confesiones que hace el Papa en su autobiografía, Mi vida.
"Después de examinar miles de cartas y documentos de la época podemos afirmar sin la menor duda que el Papa fue inscrito en las juventudes nazis a la fuerza. La decisión, además, no fue individual, sino del seminario". Laube trabajó durante varios meses en diferentes archivos estatales, municipales, parroquiales de la localidad de Traunstein, donde Ratzinger pasó su adolescencia, y con material de la diócesis. Incluso tuvo acceso, con la autorización de Benedicto XVI, a documentos aún sellados, con un objetivo de reforzar el relato del Papa sobre su pasado.
"Fue una decisión del cardenal de Múnich, Friedrich Wetter", dice Laube. "Cuando Joseph Ratzinger fue elegido Papa, y la prensa británica comenzó a escribir cosas tremendas, y comenzaron a llegar periodistas, decidió que había que estudiar a fondo los papeles".
Por fortuna la conclusión de la investigación ha sido positiva. "Son muchos los documentos consultados. Además, aunque es cierto que la mayoría de los jóvenes eran voluntarios, sabemos que una minoría fue inscrita a la fuerza en las filas de esa organización nazi", dice el autor del volumen, publicado por una casa editorial de la diócesis de Ratisbona, que depende orgánicamente de la de Múnich.
Las relaciones de la Iglesia católica con el nacionalsocialismo, en esta zona rural de Baviera, fueron siempre tirantes. "Otra cosa distinta fue en ciudades como Múnich", admite Laube. Hasta 1933, cuando Alemania firmó un nuevo Concordato con la Santa Sede, los católicos tenían prohibido afiliarse al partido nazi. Todo cambió a partir de esa fecha. Ratzinger ingresó en el seminario con 12 años, en 1939. Desde marzo de ese año, una nueva ley hacía obligatoria la pertenencia a las juventudes de Hitler para todos los mayores de 14 años. Durante meses, entre marzo y octubre, el director del seminario mantendría un pulso con las autoridades nazis para evitar su aplicación. Al final, tiró la toalla. "Por eso en 1941 Ratzinger es inscrito en la organización juvenil nazi. No era una decisión personal, ni siquiera de sus padres, sino del seminario".
(publicado en el diario "El país" de España ver nota completa)

AH, BUENO, MENOS MAL!!!
LO QUE NO ME QUEDA CLARO ES QUE EL MISMO SEMINARIO LO OBLIGARA... (DESPUÉS DE UN LARGO FIN DE SEMANA DE NEGARSE IMAGINO). ESO SI. LAS RELACIONES ERAN TIRANTES, EHE, NO VAYAN A CREER QUE COLABORÓ CON EL RÉGIMEN NAZI, NI CON LAS DICTADURAS DE LATINOAMÉRICA, NI CON NADA QUE SEA LA MATANZA INDISCRIMINADA DE OTROS SERES HUMANOS, POR FAVOR. ME REZAN UNOS CREDOS YA!

De precios y maldades.

La maldad es cuestión de precio.
El precio es cuestión de maldad.
Todo tiene su precio.
Todo tiene maldad.

que horror!

Todo está en venta. Si, aunque digamos que no. La maldad, la bondad, el honor, el orgullo...
De cualquier manera creo que hay dos cosas que no se pueden vender: el amor y la libertad. La libertad interior no puede ser renunciada si la tenemos. Y el amor tampoco, porque no es una elección a quien se ama y por más que uno renunciara, digamos a tener cerca a esta persona lo que se ama nunca deja de amarse por un motivo material.

La maldad? Bien, gracias. Ahí está recorriendo el mundo. Desea dejarle algo dicho?

09 septiembre 2006

La maldad es cuestion de precio

Nunca duele la verdad(estamos acostumbrados), lo que duele es que te la digan.

Muchas veces nos ofendemos con los comentarios o criticas que nos hacen, estamos equivocados.

Los malvados, los que no nos quieren nunca nos alertaran de nuestros errores, solo se regodean en silencio de nuestro ridiculo o fracaso.

Debemos aprender a reconocer el cariño de quienes nos dicen las cosas que no nos gustan y aprender de ello.

El verdadero juez es la sonrisa, o no, que podamos lucir en nuestro rostro.

Una mente abierta y la capacidad de reirnos permanentemente de nosotros mismos es la mejor receta.

En las permanentes confusiones y contradicciones que nso acompañan dia a dia, solo una suave sonrisa nos alerta haber hallado alguna idea liberadora.

08 septiembre 2006

El espejo



Puede ser que los grandes males occidentales ( o de los paises ricos) sean la alimentación???

Esto que la organización de la
pasarela Cibeles rechace a las muy flacas es un buen comienzo.

Oscilamos entre la
bulimia y anorexia y la obesidad.

Puede ser que el resto de la humanidad esté literalmente muerta de hambre por no tener qué comer?


Y donde hay, o muere de hambre por propia elección o muere de gordura.

Gente arrancándose a pedazos en un quirófano para seguir siendo joven y delgado.

Lo mas gracioso es que nadie quiere morir, pero hace lo imposible por matarse. La hipocresía llevada al extremo, mentirnos a nosotros mismos como si el único juez supremo fuera el espejo.

Finjamos que no pasa nada. Digamos que barbaridad.

Estamos tan desorientados que damos asco.

De verdad no sabemos cuál es la solución???

06 septiembre 2006

El truco del mago

Tengo por norma tratar de leer detrás de las noticias.

Lo intento, aunque no siempre lo logro.

Pero es infalible. Cuando los medios (sobre todo TV y diarios) hablan de algo es que se oculta otra cosa.

Es el truco del mago. Si te muestran una mano, tratar de adivinar adonde está la moneda.

Y si, de moneda se trata muchas veces. O siempre.

Uno de los últimos ejemplos es la amenaza islamista a los aviones de Gran Bretaña.
Qué estaba pasando al mismo tiempo que solo una noticia de esa calaña podía esconder?
Quizás sacar momentáneamente de escena la matanza que Israel estaba haciendo?

Me acusarán de paranoica, pero no espero nada bueno de los centros de poder. No me creo que los enemigos salgan a medida en el momento conveniente, económicamente conveniente, digo.

Y así todo. Todos mentimos, y fingimos creer (o directamente nos creemos) las mentiras que nos venden.
Nos cae mal Susanita, pero actuamos igual que ella. Decimos Qué barbaridad! y tan frescos.

Y el poder sienta igual a todas las ideologías. De derecha a izquierda.

Pero los hipócritas santurrones son los que peor me caen.

05 septiembre 2006

Acerca de la "cintura política"

Para muchos actuar con "cintura política" es manejarse en forma elegante, elaborando estrategias que nos permiten lograr nuestros fines en forma armoniosa, sin chocar con contradictorios intereses ajenos. De esta forma la cintura política nos ayudaría a decir las cosas tal cual nuestros interlocutores desean escucharlas, poniéndonos a salvo de cualquier enfrentamiento belicoso... una forma amena de llegar al corazón de nuestros semejantes conmoviéndolos al punto de la lágrima.

A lo largo de mi vida he visto a muchas personas actuar con cintura política: pretendían con mayor o menor resultado convencerme de su amable sinceridad, de su fortaleza, de su buena madera... pero todo era mentira y una mentira no se puede sostener por siempre. Al fin de cuentas creo que la llamada "cintura política"es otra forma de la hipocresía: aquella que utilizan los cobardes que temen enfrentar la realidad y decir las cosas como son para evitar las consecuencias. Por eso digo y repito una y mil veces: en cuestiones de cintura política prefiero la del pollo antes que la de la avispa!

Hay cosas que ya están bien dichas.

Sólo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.
Oscar Wilde



La calumnia de Apeles es una obra pictórica de Sandro Botticelli realizada en 1495

Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.
Oscar Wilde

Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que yo pienso de ellos, hablarían peor.
Sacha Guitry


Ayer me enteré que gente que no conozco habla mal de mi. He conseguido la fama!!!!

No tengo más declaraciones.

04 septiembre 2006

El uso coloquial de palabra siceramente


Porque la gente se empeña en decir "sinceramente" mientras está mintiendo? No sabe si te estan subestimando o se subestiman a si mismos. Sistematicamente, parpadean, miran hacia un lado y te dicen la mentira envaselinada con un sinceramente. Por lo general, lo mas divertido es volverlos locos utilizando sus propias palabras como armas, disfrazadas de preguntas inocentes, que los enreden suavemente hasta lograr cerrar con un nudo y dejar en evidencia (en algunos casos es lo unico que podes hacer) al mentiroso.Tener coraje para hacer maldades y despues intentar quedar como la Hna. Teresa de Calcuta, la cumbre de la automentira.Como dice un amigo, prefiero el malo al imbecil, con el malo sabes lo que esperar. El imbecil puede hacer mucho daño sin siquiera darse cuenta.

03 septiembre 2006

Opa, Opa, Opa!

Y sí, lo difícil es que te la digan, pero a mí me parece más duro lo que no te dicen y después te mandan guardar... o lo que te dicen pero después no sustentan es decir: en todos los casos son formas variadas de hipocresía.
Servirá este espacio para decir las cosas cómo son y por su nombre???
Y sí, siempre es más fácil con la impunidad que ofrece el teclado y la distancia entre el que escribe y el que lee. En estos casos el ida y vuelta autor-lector viene suavizado, así que ajo y agua!!!
Y ahí va mi primer verdad de teclado: MUERO POR PROBAR LA NUEVA SUPER HAMBURGUESA DE MC'DONALS Y NO LO HAGO PARA QUE NO SE ME ACUMULE EN LAS CADERAS! No la pruebo para que los demás no me digan: " Engordaste un poquito...no? " Y bueno, a conformarse con el apio y la sopita de verduras...

01 septiembre 2006


Demostracion palmaria que mis inutiles intentos de estar a la vanguardia me amargan el polvo masticado en la retaguardia.